Esto no se ha terminado

dinero ven 007

Paulo de León

Detecto cierto exceso de confianza en los técnicos y políticos sobre lo hecho hasta el momento para “domar” la crisis que ya cumple 5 años. Con cierto triunfalismo los políticos pretenden vender el regreso a la normalidad a los ciudadanos del primer mundo tanto en Europa como EEUU y Japón.

Un síntoma de ello es el intenso debate sobre la puesta en práctica del famoso Obamacare en EEUU, y en Europa las nuevos “entitlements” como le llaman ahora a los beneficios sociales. La traducción es como un título de propiedad o más bien un derecho. Como si la sociedad nos debe algo pero pocas veces nos ponemos en la situación de qué es lo que debemos nosotros a la sociedad.

Lo que ha pasado es un barrido de problemas y el polvo de suciedad se ha puesto debajo de la alfombra monetaria, que lo esconde todo por un momento. La analogía médica me gusta para explicar la economía, considero que son disciplinas muy similares. Pero lo que a muchos de las profesiones se les olvida es que ninguna de las dos es una ciencia exacta.

Lo que hay es un proceso experimental entre una enfermedad y la medicina para tratarla. En el campo médico por ejemplo existe el tremendo debate del colesterol y las estatinas. Varios años después de su “descubrimiento” no se ha probado o peor aún replicado el experimento inicial donde se la atribuían su mágico efecto sanador sobre la enfermedad del siglo XXI (originador de los paros cardíacos). De hecho, varios “intelectuales” de renombre se prestaron para alabar y certificar los resultados y luego su supo que hubo dinero de por medio. Recientes estudios no confirman la efectividad pero lo que es peor, nunca nos dijieron cuales son los efectos secundarios.

Los technopols-tecnócratas- han usado la medicina de inyección monetaria para atacar el colesterol, que es el sobre endeudamiento de las economías del primer mundo liderados por sus Estados para “artificialmente” financiar el Estado de Bienestar y los crecientes “entitlements”. Algunas cifras calculadas por el Mckinsey Global Institute en abril del 2012 nos muestran los niveles de endeudamiento del primer mundo: Japón 512% del PIB de los cuales 226% del PIB son deuda pública, Inglaterra 507%, España 363%, Francia 346%, Italia 314%, Alemania 280% ; y uno de los más grandes mitos en contra de los americanos que se les percibe como maniacos por la deuda tienen una cifra de 260% del PIB. Estas son cifras que han empeorado desde  hace 18 meses en Europa y  Japón cuando los calculó el instituto y que está disponible para que cualquiera lo descargue. La excepción es EEUU que si la bajó por debajo de 249%.

Sólo un período en la historia moderna (últimos 500 años) ha habido una época con niveles de deuda mayores en los países, los  1930´s , la Gran Depresión. Se calcula que en ésa época los niveles que ocasionaron la peor crisis económica en dos siglos fueron en torno a niveles de endeudamiento de 250% del PIB.

Sí, es un colesterol altísimo porque no se podrá pagar esa deuda o las consecuencias macroeconómicas de acarrearla serán severas. A diferencia de la gran depresión, la edad promedio de los ciudadanos que cargan en sus hombros la deuda es bastante mayor. No es lo mismo deber US$ 50,000 cuando uno tiene 30 años que cuando 60.

Este colesterol alto, ha sido atacado por los “Doctores” con inyecciones monetarias (estatinas). Considere las inyecciones registradas en los Bancos Centrales  del primer mundo. La Fed pasó de tener US$ 0.9 trillones de activos a US$ 3.8 trillones, el Banco Central Europeo de EUR 1.4 trillones  EUR 2.8 trillones y Japón no se queda atrás, desde abril del 2013 inyecta US$ 70 bn a la economía nipona sin un fin en el horizonte de tal inyección.

No sabemos si funcionará, aunque tenemos una idea. Los niveles de colesterol no han bajado, incluso algunos lo han aumentado. Pero lo que es peor la compra indiscriminada de papeles estatales y bancarios por parte de los Bancos Centrales a precios altos inflados que en realidad valen nada, tendrá un efecto secundario seguramente. Nada es gratis en ésta vida. La única forma de bajar la deuda es que el gasto sea menos al ingreso, esto no es ideología, es aritmética simple.

Cualquier doctor sabio experimentado en la vida y escéptico empiricista le diría que nada cura el colesterol y que la única forma de controlarlo es haciendo ejercicio y dejando de comer. Pero hay muchos que no están dispuestos asumir dichos sacrificios, quieren más, siempre quieren más.

La Austeridad es necesaria en el largo plazo, la receta keynesiana tiene una parte que muchos se les olvida: el Gobierno se endeuda y gasta “temporalmente” o en el “corto plazo”, luego debe de buscar el superávit fiscal. Este colesterol no se quita comiendo más, tampoco inyectándose medicina en la vena, se necesita un liderazgo completo que fruste las expectativas crecientes de la sociedad, las sincere y lidere hacia una mejor vida, más sana, más sostenible. En el camino encontrarán cosas buenas que le pasan a las personas que cambian de vida.

El corto plazo ya pasó, fueron 5 años, es momento que el paciente cambie de vida. No es sostenible la vida que se lleva ahora, de lo contrario, estamos ad portas de una nueva recaída que puede ser incluso mortal.

Cuando tengo debates sobre la austeridad me dicen que no funciona. Les respondo que, claro, que no funciona, qué esperaban de la austeridad. Dejar de comer y beber requiere de sacrificios, hacer ejercicios también. No funciona para lo que se tenía acostumbrado pero es necesaria.

(*) Magister de Macroeconomía y Magister de Economía Financiera de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Socio fundador de la empresa de inteligencia económica y financiera CABI.

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